miércoles, 19 de marzo de 2014

¿En realidad son importantes los agro-negocios?

En estados como este, Oaxaca, el alimento es mucho mas que solo comer: es un ritual, es una ofrenda y demostración del buen anfitrión, es el placer de tener un invitado, la fiesta y la alegría materializada o la demostración de que las penas con pan son menos, al acudir a velar un alma.
No se pude pensar en visitar a un familiar oaxaqueño sin llevar suficiente espacio libre en el estomago, se sabe que terminaras pletórico de mole (en sus 7 variedades), tamales, pozole, chileatole, chapulines, masita, frijoles de olla con mucha hierva santa o hierva de conejo, caldo de guías y una amplia variedad de garnachas (mejor conocidas como vitamina T)  con su respectiva dosis de asiento. A lo anterior hay que agregar los postres y finalizar con un mezcal de gusano, para el desempance.
Después del minitour gastronómico-espiritual, hay que volver al mundo terrenal y preguntarnos ¿como llegan todos esos alimentos al plato del cual el comensal se alimenta? Pues bien, alguien debió de haber producido cada ingrediente, alguien los transformó, alguien los transportó y finalmente alguna otra mano santa, creativa y tocada por los dioses de Monte Alban, los integra en sus cazuelas de barro  para ofrecerlos con todos sus aromas.
Hasta el momento todo suena a miel sobre ojuelas, o mas ad-hoc, a piloncillo sobre buñuelo. Pero resulta que hablamos de un atracón alimentario capaz de mandarnos al hospital por un coma diabético  o por congestión alimenticia, cuando en el país 4 de cada 10 mexicanos carecen de recursos para alimentarse, según las cifras oficiales que siempre son cuchareadas para evitar mayores escándalos. Es decir, tal variedad y cantidad de alimentos son, para muchos, tan solo una posibilidad, para otros, un sueño. 
Por lo tanto el reto al que nos enfrentamos todos los individuos que de alguna manera nos encontramos involucrados directa o indirectamente en los procesos de producción, transformación y distribución de alimentos, es que estos sean accesibles a las personas (antes que consumidores, son personas) y a la vez que los involucrados en la cadena agroalimentaria puedan obtener beneficios económicos de esta actividad. 
Suena contradictorio ya que los oferentes siempre buscan precios más altos como estimulo para elevar su producción, mientras que los demandantes quieren comprar a menor precio. Cuando un mercado funciona de manera eficiente, todos ganan, es decir unos obtienen satisfactores y otros obtienen ganancias, el mundo feliz.
Las gran brecha de ingresos en México es producto no de la imperfección de los mercados, sino del uso inadecuado del poder, el cual trajo mercados ineficientes. Eficientarlos seria una solución y la mejor cuando hablamos de mercancías. Pero resulta que hablamos de alimentos, lo más básico para la existencia del ser humano, junto al agua. Por lo tanto y como se prometió en el post de bienvenida, no daré respuestas, solo más preguntas como conclusión.

¿Debemos tratar a los productos de la cadena agroalimentaria como cualquier mercancía?

¿Es el mercado la vía mas eficiente para asegurar el derecho humano a la alimentación?

¿Es nuestro sistema de producción - consumo capaz de satisfacer las necesidades desde las básicas hasta las espirituales que en la comida se conjuntan?

¿La visión de agro-empresa o agro-negocio, es adecuada para dejar de ser el país con más hambre de la OCDE?

¿En realidad son importantes los agro-negocios?

Como siempre espero sus comentarios creativos. 

6 comentarios:

  1. Lo mas rico de Oaxaca es salir de casa y encontrarte con la señora que tiene un nailo fuera del mercado local,ofreciendote un delicioso tamal de chepil con verduras recién cortadas de la hortaliza....sin importarle el sitio de venta y el espacio ofrecido....lo mas importante en este momento es, vender para adquirir un nuevo recurso....quizá suene como esas películas tristes que tanto se difunden y que tanto dramatizamos....pero que tanto se aporta de esas ganancias cinematográficas a los verdaderos actores de México? o el drama nos servirá de algo para apoyar y ver siempre pobres a nuestros pequeños productores?....jajajaja...quien sabe...tal ves solo se volvieron un medio para adquirir recursos o quizá solo existen las buenas intenciones de que nos solidaricemos con aquellas personas......desconosco el ideal de mi alrededor y el mundo es libre de hacer su santa voluntad...lo único que puedo hacer es estudiar para entender y tratar de apoyar esos pequeños agronegocios que se han mantenido sin importar los cambios en el mundo financiero....Ah!!!! pero como son en el mundo extranjero....

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  2. jajajajaja....vaya esta maquina que ofrece mi casa de estudios limita mi expresión....no me dejó publicar Entierrado y Fregones....asi que ya saben...a cualquier incoherencia solo le hace falta un buen adjetivo....

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  3. Desde luego que no, pero mercancía y producto hacen alusión a un “bien” viable que los oferentes ponen a disposición de la demanda de los consumidores para satisfacer una necesidad, en este caso ambo se refieren a un producto básico, como es el alimento y es así como se conoce en economía.
    En el sistema agroalimentario del país, carece de visión ya que a los programas gubernamentales enfocados al sector pecuario les falta orientación, por parte de personas capacitadas para que no distorsionen los mercados, que busquen resolver realmente sus problemas y haya eficiencia productiva, tanto en la distribución como en la competencia. México cuenta con recursos naturales y públicos disponibles que invertidos eficientemente como agro-negocios ayude a progresar como país, pero eso depende si son alimentos transgénicos aún no sabemos qué efectos tenga y así no conviene. Quizás no sea la mejor opción porque no todos pueden tener acceso a un agro-negocio, lo real es que el mercado de la colonia si te asegura encontrar el alimento al día, o el campesino que diario trabaja en el campo para mantener a su familia, porque ya saben lo importante barriga llena corazón contento, así que no es feliz quien tiene hambre y aunque sea con salita!!! no importa ya que por eso y para eso vivimos, y si no trabajamos estudiamos para asegurar nuestro alimento en un futuro.

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    1. La verdad es todo un complot, pero lo que si se es que las personas de comunidades rurales trabajan y sufren demasiado para adquirir los alimentos y ahí no hay opción de ir al mercado por un kilogramo de carne, si no lo que hay en casa, en este caso la mayoría de las personas se alimentan de frijoles y unas cuantas verduras que ellos mismos producen, sin embargo cuando nace la necesidad de salir a vender sus productos la gente no esta dispuesta a pagar por ellos, pero si hiciéramos un poco de conciencia de todo el trabajo y tiempo que los campesinos invierten para producir, es una cantidad muy mínima la que se les paga.
      Muchas de las personas que viven en comunidades rurales presentan altos grados de desnutrición y aparte las escuelas se encuentran muy retiradas y como dice el dicho "las letras no entran cuando se tiene hambre", la verdad es muy triste ver como luchan los mexicanos para poder obtener sus alimentos porque el acceso a tiendas de auto servicio y mercados es muy bajo.

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  5. Los agronegocios son importantes, por la venta de un producto el productor obtiene su ingreso para su familia, recordemos que un productor a pesar de ser el que se dedique a utilizar la tierra, su mano de obra familiar y el capital para poder obtener productos que son de cierta característica y que va ofertar en un mercado para generar ingresos para su familia, así poder adquirir otros productos que el mismo no produce y que necesariamente tiene que adquirirlos de otros productores, o del mismo mercado ofertante.
    Es cierto que nuestro país las personas de comunidades rurales son las que su ingreso es inferior y que solo pueden comprar ciertos productos y de cierta calidad, porque el ingreso que se obtiene es muy bajo.
    Algunas características de las zonas rurales es que las personas tiene el terreno de su casa propio, entonces con esto se debe de realizar lo que es producción de algunas hortalizas en el traspatio de su casa ya sea para su auto consumo o para ofertarlo en un mercado ya muy definido a cierto precio para generar ganancias para poder adquirir otros bienes y servicios con los que no cuenta.
    El pequeño productor de traspatio puede solo producir ciertos productos para su familia, pero huevo, tortillas y chiles siempre estarán presentes en su mesa, ya que son productos de la canasta básica que ellos mismo pueden producir en el traspatio de su casa.
    Bueno pero por mientras las penas con pan son pocas, pero si hay tortillas es mejor.

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